Marcelino

Cuando cundía el desánimo y no encontrábamos la estrella le mirábamos y sabíamos que él era nuestro faro.
Su luz nunca se apagaba, ni siquiera jamás tembló o parpadeó. Hoy tampoco.
Sigue inagotable, más allá del tiempo, iluminando los perfiles de la lucha.

1 comentarios:

  1. Basilio Pozo-Durán dijo...

    Gracias por la acogida y saludos a todas/os las/os compañeras/os de IloveIU

    Campaña “Jubilación a los 67. Cuenta atrás”:
    http://basilio-pozo-duran.blogspot.com/2010/12/jubilacion-los-67-quedan-40-dias.html